El movimiento turístico durante el último fin de semana largo fue calificado como de baja intensidad por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, que advirtió un comportamiento más moderado por parte de los viajeros, marcado por el cuidado del gasto.
Según el informe, más de 1 millón de personas se movilizaron por distintos destinos del país, generando un impacto económico superior a los $231.000 millones.
Sin embargo, el dato central no estuvo en la cantidad de viajeros, sino en cómo se comportó el consumo. Desde la entidad remarcaron que el nivel de gasto fue contenido y concentrado en rubros básicos como alimentos, transporte, alojamiento y recreación.
El relevamiento describe un perfil de viajero más prudente, que optó por escapadas cortas y destinos cercanos.
“El fin de semana fue muy tranquilo, con turistas que cuidaron sus gastos”, señalaron desde CAME.
En esa línea, también se consolidó una tendencia hacia actividades gratuitas o de bajo costo, en lugar de propuestas comerciales más caras.
Caída del gasto promedio
El gasto diario por persona se ubicó en torno a los $103.793, lo que representa una baja del 7% respecto al feriado de Carnaval y un descenso interanual en términos reales.
Este indicador refleja el impacto del contexto económico y la pérdida de poder adquisitivo, que condiciona las decisiones de consumo incluso en períodos turísticos.
Otro dato relevante fue la duración de los viajes. La estadía promedio fue de apenas 2,2 noches, un nivel bajo para un fin de semana de cuatro días.
Entre los factores que explican esta dinámica aparecen el aumento de los combustibles y la particularidad del calendario, que incluyó un día no laborable en lugar de feriado.
Aunque la cantidad de viajeros creció en comparación con el año anterior, el sector muestra signos de adaptación a un escenario económico más exigente.
El turismo interno mantiene movimiento, pero con un esquema más austero, donde predominan las salidas breves, el control del gasto y la búsqueda de opciones accesibles.