La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, aseguró que el 24 de marzo representa un recordatorio de un hecho que “no tiene que volver a pasar”, en referencia al golpe de Estado de 1976.
Un mensaje en una fecha clave
En el marco de un nuevo aniversario del último golpe cívico-militar, Carlotto remarcó la importancia de mantener viva la memoria colectiva. La referente de derechos humanos sostuvo que se trata de una jornada para reflexionar sobre el pasado y reafirmar el compromiso democrático.
Además, será una de las oradoras del acto central en Plaza de Mayo, donde cada año se concentran miles de personas para conmemorar la fecha.
“Una dictadura es violencia”
Durante sus declaraciones, Carlotto también definió a la dictadura como un período marcado por la violencia y lo calificó como “una vergüenza para el país”.
En ese sentido, destacó el valor de la democracia recuperada desde 1983 y el rol de la sociedad en sostenerla a través del voto.
La búsqueda que continúa
La titular de Abuelas recordó que la organización sigue trabajando para encontrar a los nietos apropiados durante la dictadura. Actualmente, se estima que aún quedan alrededor de 300 casos por resolver.
Si bien señaló que el trabajo continúa con el acompañamiento de distintas personas, lamentó que en la actualidad lo hagan sin el apoyo estatal que tenían en otros momentos.
Un llamado a la memoria y la sociedad
Carlotto vinculó la conmemoración con la realidad actual del país y llamó a no perder de vista los valores de solidaridad y justicia. También advirtió sobre problemáticas sociales vigentes, como la pobreza y la falta de acceso a necesidades básicas.
Memoria para el futuro
En el 50° aniversario del golpe, la dirigente insistió en la necesidad de sostener el reclamo de memoria, verdad y justicia como una política permanente.
Para Carlotto, recordar el 24 de marzo no solo implica mirar el pasado, sino también garantizar que hechos similares no vuelvan a repetirse en la Argentina.