miércoles, octubre 07, 2026

DESTACADOS, NACIONALES

LA REFORMA LABORAL NO FRENÓ LA CAÍDA DEL EMPLEO: CERRARON CASI 7.000 EMPRESAS EN CUATRO MESES

Un informe del Instituto Argentina Grande relevó 36.000 empleos formales menos y 6.905 empresas cerradas desde la entrada en vigencia de la Ley de Modernización Laboral. La informalidad llegó al 45% de los ocupados.

Menos empleo formal y más informalidad

A cuatro meses de la entrada en vigencia de la Ley de Modernización Laboral, un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) registró una nueva caída del empleo registrado y un fuerte retroceso en la cantidad de empresas activas.

De acuerdo con la primera edición del Monitor de la Reforma Laboral, desde la implementación de la norma se perdieron alrededor de 36.000 empleos formales y cerraron 6.905 empresas en todo el país.

El relevamiento sostiene que los resultados se encuentran lejos de los objetivos planteados al momento de impulsar la reforma, que apuntaba a dinamizar la contratación registrada y favorecer la creación de nuevas empresas.

El deterioro, además, se suma a una tendencia que ya lleva más de un año. El empleo privado formal acumula 13 meses consecutivos de caída y, desde noviembre de 2023, la pérdida alcanza los 241.200 puestos de trabajo.

La informalidad alcanzó un récord

Uno de los principales datos del informe está relacionado con el crecimiento del empleo no registrado.

La informalidad laboral llegó al 45% de los ocupados, mientras que la desocupación se ubicó en el 7,9% y la subocupación alcanzó el 11,5%.

Según el IAG, actualmente más de 6 millones de personas trabajan en la informalidad. En el último año, este sector incorporó unos 348.000 puestos, principalmente vinculados al crecimiento del trabajo por cuenta propia.

En paralelo, la tasa de entrada de trabajadores al mercado formal cayó al 1,6% del total de ocupados, uno de los niveles más bajos registrados, lo que limita la capacidad de recuperación del empleo asalariado registrado.

Las empresas más afectadas son las pequeñas y medianas

El retroceso también se refleja en el tejido productivo. El Monitor contabilizó 31.342 empresas cerradas desde el inicio de la actual gestión nacional, de las cuales 709 dejaron de operar durante el último mes relevado.

El impacto fue particularmente fuerte entre las empresas de menor tamaño. Las firmas de entre uno y diez trabajadores registraron una reducción del 6,8%, mientras que el 47% de los cierres correspondió a establecimientos de hasta 100 empleados.

Por actividad, las mayores pérdidas netas se concentraron en:

  • Comercio: 8.758 empresas menos.
  • Transporte y almacenamiento: 6.915 menos.
  • Industria: 4.158 menos.

El fenómeno se extendió a prácticamente todo el territorio nacional: 23 de las 24 jurisdicciones registraron saldos negativos.

Las regiones del Norte y Cuyo aparecen entre las más afectadas. Neuquén fue la única provincia que mostró un resultado positivo, aunque de apenas 72 empresas.

La reforma todavía no genera el efecto esperado

El informe también puso el foco sobre algunas de las principales herramientas incorporadas por la reforma, entre ellas la ampliación del período de prueba y el denominado banco de horas.

Desde el IAG consideraron que estas modificaciones no se tradujeron hasta el momento en un incentivo suficiente para incrementar las contrataciones formales.

El dato adquiere relevancia porque uno de los principales argumentos utilizados para promover la reforma fue que una mayor flexibilidad en las condiciones laborales permitiría reducir los costos de contratación y favorecer la incorporación de trabajadores al mercado registrado.

Sin embargo, durante los primeros cuatro meses de vigencia, el Monitor observa que la destrucción de empleo formal continuó.

Los salarios también perdieron frente a la inflación

El deterioro no se limita a la cantidad de puestos de trabajo. El informe también registró una pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores registrados.

Según el IAG, el salario privado registrado acumula una caída real del 3,7% en comparación con el promedio correspondiente al período enero-noviembre de 2023.

El organismo sostiene que la pérdida llega al 8% si se toma como referencia un índice de inflación actualizado que, según el informe, no fue implementado por el Gobierno a comienzos de este año.

La situación resulta todavía más pronunciada en el sector público nacional, donde el salario acumuló una caída real del 37,8% durante el mismo período.

Los datos del primer Monitor de la Reforma Laboral plantean así un escenario en el que, cuatro meses después de la entrada en vigencia de la nueva legislación, la generación de empleo formal todavía no muestra señales de recuperación, mientras crecen la informalidad, el trabajo por cuenta propia y la pérdida de empresas.